Archivos para Octubre 2006

26
Oct
06

un regalo inesperado.


Como cambian las cosas de un día para otro. Ayer era la confirmación de un día más, una tarde aburrida, sin mucho que hacer y que alegria me dio el mono. Cuando me lo encontré, llevaba una sonrisa en lo mas alto de toda la cara, menuda semanita ha pasado. Me cuenta que ayer, por fin, consiguio saber cuales eran sus planes para las proximas 48 horas, una novedad teniendo en cuenta la semanita que lleva, por la que va trampeando moviendose de puntillas sin hacer ruido, triste y agobiado, esperando el momento de soltar amarras y desaparecer en el inmenso mar donde, despues de un tiempo, todo se hace mas lejano y disperso, dejando atras todo aquello que anhela. Pero hoy no, hoy es un día grande, un día de regalo, uno que no estaba previsto y que sin embargo hace que el mono no pare de dar saltos de rama en rama mientras grita a la manada que hoy se completa con la molecula que le falta para ser feliz.

25
Oct
06

maldita incertidumbre.

Hay que joderse y encima en el mejor momento.
El mono, cabreado,me cuenta nada mas verme esta mañana que ya son casi tres dias fuera de todo lo que le gusta, de su ciudad, de sus amigos, de molecula.
El trabajo del mono es particular y singular, deberia haber salido a la mar hace ya unos dias pero por motivos ajenos a él sigue en tierra, menos mal que “el tester” un colega del mono le ha dejado la rama de un gran arbol donde descansar y pasar largos ratos de soledad, terrible soledad,de la que solo sale gracias a internet y al telefono, utiles que en otras circunstancias serían mas que de sobra pero que esta vez no satisfacen, no pueden sustituir un abrazo y un buen achuchón. Es la primera y la mas dificil de llevar, como habrá podido separarse de ella aunque solo sea por unos dias?, manda carallo. El mono es un animal de manada no son solitarios como los lobos y otros depredadores, él necesita que le despiojen a menudo, que le cuiden y le mimen, compartir platanos y rama para descansar.
Ahora tan lejos, tan solo, con ganas de empezar el trabajo por el que momentaneamente se ha separado de todo lo que quiere. Pues encima de todo esto, no le dicen si va a zarpar o no, cuando, hasta cuando, asi que cada día regresa a su rama para desgranar las horas lentamente mientras espera que haya mejor suerte el día siguiente, pero eso no ocurre y cada vez esta mas cansado de no poder compartir esas interminables charlas, esas bajadas por la nieve artificial del Xanadu, esos tercios baratos en el garito punki de los bajos de oporto, de no poder comer esas fuentes de pasta con cosas que devoran al unisono, de tener que dormir en una rama vacia incomoda y extraña. Solo quiere que le digan de una vez por todas que planes hay, cuando van a comenzar y, si por dios, va a poder largarse el fin de semana a Madrid, cosa mas que probable, por cierto. Asi que hoy cogera de nuevo su autobus ira al super a por comida insipida, volverá a su rama y esperará a ver si mañana hay mas suerte. Maldita incertidumbre.

24
Oct
06

Zonas catastróficas


Ya van dos noches que el mono no duerme en casa, y algunas zonas de mi cuerpo empiezan a acusar el abandono mucho mas rápidamente que otras. Cada una le echa de menos a su manera.
En ocasiones, algunas zonas concretas segregan lagrimitas cumpliendo obedientemente la función para la que fueron creadas. Concretamente, a otras zonas, cuando piensan en que aún faltan tres semanas para que vuelva, solo les falta llorar.
Ayer leí en un blog una descripción de la rutina en la que tan fácilmente caen las parejas tras algún tiempo de convivencia. Me come la envidia.
Ya van dos noches que duermo sin bragas, pero no puedo hacerlo todo sola.
Aunque tal vez no quede mas remedio…

23
Oct
06

ke rule el amor.

pues si, es cierto, y es nuestro.
Teki molecula.
Gracias Adrede.

22
Oct
06

Consumismo

Aqui dejo una sátira sobre el consumismo, que muestra en clave de humor hasta que punto las tendencias socioeconómicas nos contaminan la vida.
Puede parecer exagerado, pero cuántos de vosotros tenéis la casa llena de trastos a los que apenas sacáis jugo pero que os resistís a vender, regalar o tirar a la basura? Cuántos hogares conocéis con mas de dos televisiones? Cuántas funciones de tu móvil te son realmente útiles? Tienen las llantas de aleación y los spoiler delanteros alguna utilidad en la M30?
La clave del éxito de los “Todo a 100″ residió en la creación de un espacio donde el consumidor tuviera la posibilidad de comprar cualquiera de las cosas que se le ofrecían, sin que su precio fuese un problema. Mejor aún: podía comprar todas las que desease: total, por veinte duros, da igual que no sirva para nada…
No quiero un móvil con cámara, ni un disco duro externo repleto de megabytes, y si por ello soy un bicho raro… pues encantada de la vida.

… me aburro, si, joder. Echo mucho de menos al mono :-(

22
Oct
06

Abandonada


El mono se ha ido, dejándome sola.
Antes de irse me ha abrazado de nuevo, ha vuelto a besar mis labios doloridos por la resaca antes de dirigirse al coche, mirarme por última vez e irse.
Irse.
Se ha ido.
Los labios me duelen, pero no me importa; sus besos me hacían daño pero no le he apartado, su respiración cerca del cuello me dolía mucho más.
El mono se va, me deja a solas con el rosal muerto, la ropa por tender, las medias sin estrenar y tres semanas por delante. La televisión me mira como un inmenso ojo ciego, llamándome a gritos desde el botón del mando a distancia. Enciéndeme y desterraré al limbo de lo inofensivo el silencio de plomo que ha dejado por todos los rincones.
Se ha ido, el mono se ha ido, y en su lugar una náusea suave late debajo de mis costillas y amenaza con invadir mi garganta con chorros de frustración. Es solo una amenaza, pero intimida. La ropa tendida también: he encontrado entre las sábanas y los calcetines otra de sus camisetas.
No he querido verle subir al coche, me he dado la vuelta y he vuelto al ascensor tratando de evitar tropezar mas tarde con el recuerdo del pequeño coche gris cruzando la puerta del garaje y saliendo por un tiempo de mi vida. Ha sido un gesto vano, simbólico, pero me ha proporcionado la ilusión de estarle despidiendo como cualquier otro día, apenas por un rato, algo cotidiano y soportable.
Es la primera vez que nos separamos sin desearlo, sin una discusión que lo justifique y sin un orgullo herido que nos envuelva en arrogancia. No tengo a mano una frase rotunda que me consuele haciéndome pensar que el atracón de soledad que me voy a llevar puesto va a ser algo productivo, solo tengo las manos vacías, las piernas cerradas, los ojos entornados, el estómago encogido y el vientre seco.
No quiero pensarlo.
Y si me lo creo, y va y es verdad?