Archivos para Noviembre 2006

24
Nov
06

Fisgonas

Menkantan!!

22
Nov
06

Insomnio


Agotado, con los ojos inyectados en sangre. Mal vestido y con barba de mucho tiempo de salitre y sol, de cielo y agua, el autentico vacio.
Nervioso, más que nervioso, atacado. Da vueltas y vueltas en la cama boca arriba o boca abajo, de un costado y otro. Ora calor, Ora frio, una arruga en las sábanas que en cualquier momento pasaría inadvertida se convierte en el peor enemigo. El vaivén del mar que no cesa y que otras lo acuna sigilosamente ahora molesta con su ruido incesante. No hay música relajante ni golpe lo suficientemente grande que le deje inconsciente.
El mono no puede más, necesita descansar. Son ya varios días en los que no ha podido pegar ojo, ni hablamos ya de visitar el pais de nunca jamás, donde muchas veces espera encontrarse con Molécula. No es que durante este tiempo no haya dormido, lo ha hecho aunque casi siempre poco y mal pero estas últimas jornadas es excesivo, sin ir más lejos hoy después de comer, con el estomago lleno ni siquiera ha sentido la necesidad como tantos otros días de coger el libro de turno y esperar que página tras página Morfeo le llame a despachar con él. Es imposible, desesperado se ha ido directamente a seguir mecanicamente con su jornada. Motivos hay muchos, los días de separación se agotan, no sin parecer estos mismos haberse alargado infinitamente, el momento cada vez más cercano de la llegada a “casa” le tiene en este estado. Todo acaba y empieza en la rama de su arbol. Ese es el único sitio en el que sabe podrá estar a gusto y vaciar la cabeza, dejarse ir serenamente mientras se acerca a las barrigas de M. sitio inequivoco de paz y sosiego. Apretar fuerte el cuerpo contra el de ella y dejar que el reloj trabaje a destajo sin hacerle caso, sin esperar a que la voz fria de la megafonia indique lo que toca a continuación. Lo peor no es todo esto, lo peor es tiempo que falta aún para llegar, que no es mucho solo un par de jornadas más, pero le va a dejar en pésimas condiciones, aunque eso ya da igual. Solo el lento pero seguro pasar del tiempo que le acerca a casa importa. Joaquin Sabina hablaba de diecinueve días y quinientas noches y que razón tenía. Los días pasan pero las noches desgarran cuando la soledad te invade. Asi que se prepare M. para recoger lo que quede del mono y en sus savias manos le devuelva el cuerpo, la cabeza y el descanso. Y todo por una curva, un insolente y un número.

17
Nov
06

Esas pequeñas cosas

En mi esquema personal de como son las cosas, la inocencia es un globo de colores que nos acompaña casi sin darnos cuenta, atado a nuestra mano. No hace falta tenerlo presente todo el rato, pero cuando el cinismo descarnado te trepa por los tobillos o el poso de los cadadías te obstruye los poros impidiéndote respirar, llevar un globo atado a la muñeca, con dos vueltas alrededor y una media lazada, se convierte en una via de escape para dar esquinazo a los agobios que tiran mordiscos a las espinillas. Mira, han florecido los rosales. No seas niña, sigue corriendo. Que maravilla de sol regalan en la calle. Dejate de tonterias, sigue corriendo. Deprisa, deprisa, ñam. Es tarde, no llego, ñam. Me la cargo, hoy si que me la cargo. Ñam, ñam.
Los globos de mi inocencia no llevan dibujos de Pikachu, ni brillan, ni se deshinchan a los pocos días, arrastrando por el suelo mis ilusiones. Mis globos son de colores lisos, de plástico mate, y antes de lograr que les entre aire, inflan mis mofletes como si gestase un embrión de globo dentro de mi boca, y lo traspasase intacto a su funda con nudito.
Mi padre me enseñó, cuando era aún más pequeña, a susurrar un secreto o un deseo dentro de cada globo, a pintarle ojos, nariz y boca, pelos tiesos y dientes de conejo. Mientras sigan vendiendo globos de colores en las tiendas, las rodillas de mi imaginación seguirán luciendo costras y mercromina. Y tan pichi.

17
Nov
06

Vienen tiempos

Hace apenas unos meses experimenté de repente un ligero cosquilleo en la suspicacia, como si una manita diminuta me tirase del faldon de la camisa para llamar mi atención sobre algun detalle concreto. Cuando condescendí en bajar del olimpo de las currantas estresadas y poseedoras de un universo de facturas por cobrar, la manita diminuta llevaba ya un rato haciendome señas de controlador aéreo con gesto exasperado y sin demasiada fé. Te estas perdiendo tu propia vida, decía la posición de sus minúsculos deditos, enroscados sobre sí mismos casi en su totalidad.
De forma que me paré a respirar y escruté mi alrededor con ojos nuevos, recogiendo en un instante la impresión de que la piel de las cosas que me rodeaban había cambiado ligeramente de textura. Debo haber olido algo y me he quedado trastornada, juzgué a la ligera para desprenderme de la inquietud que ya rondaba mis tobillos, no, no es eso, tal vez sea esta luz de otoño tan blanquecina, y la inquietud comenzó a trepar por el tacón de mi zapato, ruidos extraños no hay, pero noto algo inusual y no lo identifico, pensaba mientras la inquietud se enroscaba mimosa en las corvas de mis rodillas sin darme un atisbo de tregua. Hay algo extraño en el ambiente, concluí sin dar ni una, yo creo que es el aire, que se ha vuelto mas denso: seguro que de aquí a nada me entrará otra vez algo de alergia.
La extraña sensación que me inquietaba termino materializándose en una suposición aventurada: vienen tiempos nuevos, se avecinan tiempos de cambio para ti, o para lo que te rodea. El suelo se volverá impreciso, los contornos se desdibujarán y permanecerán firmes el tiempo justo para que puedas despedirte de ellos, asi que estate atenta. Y tuve que esforzarme en mantenerme alerta, porque cuando el cambio se desencadenó no tuve un instante de respiro para reflexionar, solo pude adaptarme o perderme en el camino.
Tengo la costumbre de resumirme la vida escribiendo en el espejo de mi cuarto de baño, y durante todo aquel tiempo la consigna fue: Arriésgate. Juégate cuanto sea necesario, aunque solo sea para que dentro de un tiempo, cuando te la lleves doblada y solo seas capaz de lamerte las heridas, puedas sentirte orgullosa de ti misma mientras te dices: lo intenté.
Ahora, cuando en todas mis manos de cartas pinta mi palo largo, cuando en todas mis apuestas salgo ganando y empiezo a confiar en mi destino como si por fin el mas canalla de los hombres de mi vida estuviera de mi lado, solo puedo agradecer el instante de insensata lucidez que me llevó a acabar cogiendo el rotulador y escribir con el las diez letras que forman ese décimo de loteria que, finalmente, resultó premiado.
Arriésgate, me dije.
Solo ahora comienzo a darme cuenta de hasta que punto estaba en lo cierto.

13
Nov
06

Que punto


1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+
1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+
1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+
1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+
1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1+1 = 112

Marinero, no hay camino, se hace camino al andar…

13
Nov
06

Polaroid.

El mono tiene una polaroid, esta vieja y rayada, hecha hace algún tiempo y ni siquiera es de una calidad aceptable, da igual. El mono, marinero, desde hace mucho tiempo, la cuida y la guarda como el tesoro mas preciado que tiene. Tiene otras fotos pero ninguna de ellas capta algo tan bonito y deseado como esa vieja polaroid. En ella solo se ve una espalda curvilinea rematada en el 112 de molécula, una zona en concreto de su espalda que es el sitio preferido del mono.
Desde que la tiene no la ha sacado nunca del libro que en ese momento este leyendo y ahora en la mar siempre esta colocada en el techo de su cama, que en un barco viene a ser algo un poco mas grande que un ataud y quizás igual de cómodo. Día tras día esa polaroid le transporta exactamente al sitio que ella enseña y asi con esa visión se duerme. No sueña con ella, pero por lo menos al levantarse vuelve a verla y de nuevo saca energias para afrontar un día mas de soledad oceanica sabiendo que el fin de esta aventura le reportará la satisfacción de volver a esa espalda deseada.
Los marineros son fetichistas y siempre llevan encima algo de la persona querida, en este caso adorada, sin ella toda esta separación habria sido mucho mas dolorosa y fria de lo que ya de por si es. No es que sea necesario tener una foto, algunos llevan otras cosas, cada uno encuentra un fetiche donde quiere y cada uno esta unido a el de la manera que considera oportuna, hay de todo desde esas florecitas que adornan la ropa interior de su pareja, un chupete de un hijo recién nacido, una entrada de un concierto donde conocio a su pareja. Para el mono ni siquiera una polaroid perfecta, nueva, sin rayas con una imagen completa, de frente le habría hecho tanta ilusión poseer, lo importante es lo que representa para él. Es el hecho de saber que cuando todo esto acabe volverá a casa, ella, ocupará su sitio que no es mas que ser la continuación a esa espalda y cuando esté alli se acordará de los momentos en los que cambio ese calor tan agradable por el frio, desconsolador de la distancia que ahora les separa.

10
Nov
06

En barbecho


Quién sabe, si. Quién puede saber si tengo en mi interior el dulce remanso de calma que a veces tanto ansío, o una fiera brutal, agazapada a la espera de oportunidad para el ataque.
Tengo las emociones apaciguadas y estables como un león amaestrado. La gran ventaja es que en éstos momentos es muy fácil embarcarme en cualquier aventura porque aún conservo en la memoria reciente el recuerdo de una bocanada de vida pura y sin cortar galopando por mis venas, adrenalina a pelo en su estado elemental directamente segregada por la glándula que proceda, a chorros. La gran desventaja es que mi proverbial imán para las aventuras está pulsando sordamente en Stand By, ni atrae ni rechaza, tengo los indicadores de energía equilibradísimos en la mitad de la esfera sin registrar el menor altibajo, tan estables que dan grima.
Debo estar en barbecho, o en hibernación, o qué sé yo. Tal vez mi destino, el más chulo y canalla de los hombres de mi vida, me tenga preparada alguna jugadita de las suyas, sorprendente, vertiginosa e inesperada, tal vez me esté dejando coger fuerzas a ciegas, sin explicarme sus planes, apelando a mi intuición y a mi instinto para que me muestren el por qué de ésta calma chicha: prefiero agarrarme a esa posibilidad en lugar de asumir ésta inusualmente tranquila temporada como una ráfaga de vida cotidiana, común, gris.
Normal, de vida normal. Ay, qué asco.

08
Nov
06

tranquilidad


Todo va bien. Es cierto,al mono todo le va bien. Se siente feliz con lo que le rodea.
Ahora Marruecos asoma tras la ventana mientras se dirige al horizonte. Aún le quedan muchos dias por delante, pero esta tranquilo y a decir verdad es la mejor manera de comenzar toda esta aventura. Podrían haber sido unos dias tristes y dificiles, pero no. Echa de menos, claro, lo contrario sería inimaginable.
La mar en calma, el viento suave en la cara, el sol que se pone tras un mar que nunca acaba, tranquilidad. El mono, que siempre lo ha visto todo tan complicado con esa vida nómada e improvisada nunca habia encontrado su sitio. Ahora no es un sitio físico, es una sensación mas profunda, mental, una configuración de vida con la que se quiere quedar. Ha habido momentos en los que siempre falta algo para llegar a ese estado, siempre había algo que chirriaba, algo que afeaba la cosas, que las entristecia. Ahora las cosas son diferentes, todo suena redondito en su cabeza con sentido como si toda la vida lo hubiera estado esperando, pacientemente, sin prisas, sabiendo que en algún momento le iba a tocar. Ahora lo tiene y tras estas primeras horas de viaje es lo primero de lo se ha dado cuenta, no hay como tomar un poco de distancia y observarlas con detenimiento. Por eso los días que faltan para volver a la selva tras el periplo oceanico, van a ser días de tranquilidad, días de recargar las pilas, de noches disfrutando de la sensación única de navegar en mar abierto con el cielo atestado de estrellas. Volverá y lo hará con hambre de molecula, mucha hambre, pero tambien con ganas de seguir trabajando a destajo en la maquina de hacer globos de colores. Hasta entonces, tranquilidad, todo va bien.

08
Nov
06

Solitudine

La gran bestia que es Nick Cave, el dueño del cinismo en estado puro envasado en la garganta de uno que nunca necesitó ser un tipo amable, se permite en esta cancion el lujo de comportarse como el ser débil, blando y típico del que todos los demás huyen despavoridos para mantener en pie la impostura que oculta sus flaquezas.

Sin ti, me falta el aliento, sin ti no puedo respirar, y quisiera robar tus manos, tu mente, tu alma y tu corazon para poder seguir respirando…

Nick Cave, en sus canciones, ha matado, quemado, electrocutado, y ahora se desmarca con trampas mortales como esta, en la que tienta al que le escucha a derretirse. Desnúdate, listo, a ver como quedas de guapo abriendote en canal y arriesgandote al ridiculo mas completo sin orgullo, sin escondrijos, desnudo hasta de la piel del alma, mostrando simplemente lo que sientes sin contar siquiera con la posibilidad de esconderte detras de metaforas complejas. A pelo.

En esta cancion, se oye al mas malo de todos los malos seguir siendo un poeta con la simplicidad de un quinceañero al que no le duele mostrarse frágil, al que no le duele enamorarse hasta la medula, y a su lado los demás somos solo aprendices que no saben vivir con lo que sienten.

Breathless

It’s up in the morning and on the downs
Little white clouds like gambolling lambs
And I am breathless over you
And the red-breasted robin beats his wings
His throat it trembles when he sings
For he is helpless before you
The happy hooded bluebells bow
And bend their heads all a-down
Heavied by the early morning dew
At the whispering stream, at the bubbling brook
The fishes leap up to take a look
For they are breathless over you
Still your hands
And still your heart
For still your face comes shining through
And all the morning glows anew
Still your mind
Still your soul
For still, the fare of love is true
And I am breathless without you
The wind circles among the trees
And it bangs about the new-made leaves
For it is breathless without you
The fox chases the rabbit round
The rabbit hides beneath the ground
For he is defenceless without you
The sky of daytime dies away
And all the earthly things they stop to play
For we are all breathless without you
I listen to my juddering bones
The blood in my veins and the wind in my lungs
And I am breathless without you