Los investigadores continúan desentrañando paso a paso los misterios de una enfermedad tan cruel y tan artificial como absurda,
Mientras tanto, podemos entretenernos abandonando el cocido y durmiendo menos para ser mas productivos. Si cunde el ejemplo, preveo la división social en hypnos y somnos, según si necesitas mayor grado de vigilia para poder currar y tener vida propia, o dispones de posibles suficientes como para poder dormir ocho horitas sin detrimento de tu vida personal.
Entre tanto, el mono y yo desterramos de nuestros cadadías algunos hábitos poco productivos que no hacían sino crear desencuentros. En mi caso, para matar el rato, he sustituído un vicio antiguo por otro nuevo que me tiene desazonadita. Esta querencia mía por los rompecabezas da material como para una tesis digna de Octavia, la muñeca sabia.
Qué ataque de lunes más tonto, señor, señor…