Dos chicas en la puerta de un instituto de Zaragoza, un viernes por la mañana:
Chica 1: Oye ¿vamos este sabado a ver si nos liamos con algún tío?
Chica 2: ¿Pero tú para qué? ¡Si no tienes novio!
Visto en Recién oido.
Dos chicas en la puerta de un instituto de Zaragoza, un viernes por la mañana:
Chica 1: Oye ¿vamos este sabado a ver si nos liamos con algún tío?
Chica 2: ¿Pero tú para qué? ¡Si no tienes novio!
Visto en Recién oido.
Contra mi costumbre, me voy a hacer eco de una campaña contra pedófilos, esa panda de enfermos, publicando su cartel en este post.
Esta campaña contra la pornografía infantil la impulsan Vagón-bar y La Huella Digital, aquí podéis encontrar todos los detalles. No es nada compleja, solo de trata de manifestar de forma masiva la repulsa hacia esa panda de enfermos y las cositas que hacen para pasar el rato. Francamente, no creo que ninguno de estos hijos de puta vea la luz y se recicle tras ver este cartel y leer este texto (aunque si pasas por aquí y me lees, aprovecho para sugerirte que esta noche pruebes un cóctel delicioso, a base de limón, hierbabuena, ron y lejía. No olvides invitar a tus amiguitos de la red, eh?) pero es una iniciativa inmediata y fácil de seguir.
Y es que pasan cosas como esta:
Crece el porno infantil: las investigaciones de la Fiscalía aumentan un 150% en dos años
Obviamente ahora se investiga más que antes. Estupendo. Pero el volumen de casos asusta, y es que siempre hay gilipollas para seguir cualquier moda que surja, e incluso hay quien, tras volver de Thailandia, o de Mejico, o del club que le recomendó su colega en la carretera que baja a su pueblo, te justifica el asunto alegando que los padres prostituyen o venden a las niñas para que el resto de la familia pueda sobrevivir, que si el azote de la pobreza y que si él, en el fondo, realiza un bien social. Si en esos casos, los de alrededor nos limitamos a comernos el asco y mirar para otro lado, estamos impidiendo que sientan nuestro rechazo.
Porque el rechazo afecta. El ser humano es un animal gregario y hasta los monstruos más insensibles tienen su corazoncito.
Si por casualidad te encuentras con pornografía infantil o te llega en forma de spam, denúnciala.
No pases. Pasar te hace indigno. Mójate, hostia.
Texto de un correo SPAM que he recibido en mi correo de la facultad, proveniente de ernmahyo@xxxxx.nl y con el asombroso asunto “Salve”:
Bueno el dia!
Hemos estudiado su curriculum y le queremos ofrecer trabajo. 500 (euros) en 5 días.
Podrá ganar dinero sin salir de la casa .
Necesitará :
1. De 8 a 7.5 horas libres al día
2. Bujón personal de correo en Internet
3) Teléfono para comunicación
Si le interesa , comunique a nuestro administrador a la dirección: David.Barrio.D@xxxxx.com
En la carta escriba sobre usted, indicando su nombre y edad. Las recomendaciones y instrucciones del trabajo le serán enviadas dentro de un día después de recibir su carta.Un saludo.
No se puede redactar peor, ni usando un traductor automático: en cualquier idioma, 8 horas son menos que 7.5. La falta de formato en el texto (la numeración en la lista de requisitos o los espacios previos a los signos de puntuación) indican que, ni usan el corrector ortográfico, ni han acabado la EGB, ni saben deletrearla. Me planteo si está escrito así a propósito, y con cuál, llegado el caso.
Como experimento, voy a responder al correo desde una de mis cuentas para recibir morralla. A ver cuánto tardan en pedirme dinero y con qué creatividad lo escriben.
Picará alguien en estas cosas, o solo servirán para recolectar direcciones de correo?
Creíais que el mundo acababa en Wendy Sulca?
… ah, mis queridos ingenuos. Pinchad, pinchad ahí, si tenéis valor.
El protagonista es el modelo Luis Pinto. El compositor de la canción (letra y música, con dos cojones) es el opinólogo Felipe Avello, que ha desarrollado una amplia carrera musical como vocalista del grupo bautizado Dina Gómez, en homenaje a su difunta abuela paterna.
El cámara se ha acogido a un programa de protección de testigos, tras denunciarlos a ambos por horteras.
+++ Ando desbordada de trabajo, pero extrañamente contenta al respecto. Me siento productiva, orgullosa de llevar las tareas al día como una alumna aplicada y repollo. Mi agenda se llena de anotaciones, de separadores, de cuadrantes pegados con celo. Saco punta a los lápices de hacer listas al inicio del día y de tacharlas una a una durante su transcurso. Tengo las cutículas alicatadas de grafito.
+++ La vida social, física y cibernética, se ve resentida. No respondo a los correos de los colegas (lo siento, mi adorado J., aunque los recibo y los leo con alegría) ni leo blogs a los que hasta hace poco era adicta, ni apenas devuelvo llamadas. Admito con sinceridad que tampoco lo echo de menos en exceso: ya llegarán épocas más interactivas. En el sector emocional, sigo entretenida y sin grandes aspavientos. A gustito.
+++ Tengo la casa cuajada de gente que va y viene: el fontanero, el marmolista, los comerciales que tratan de venderme descuentos en la mensualidad del gas si les enseño una factura, los carteros que me traen multas del ayuntamiento, el portero que trae las llaves del coche, que me he dejado puestas por enésima vez. La puerta no para. El timbre tampoco. Ayer, finalmente, terminé por irme yo.
+++ Ha llegado mi iPod nuevo. Qué ganas tenía de uno con pantalla. Paralelamente, mi disco duro musical ha fallecido por muerte súbita, pero no le lloro la ausencia: se abre la veda para las sugerencias que me renueven las orejas.
+++ En mi curro buscan gente para trabajar desde casa. Si estáis interesados o conocéis a quien pueda estarlo, enviadme el currículum a toda velocidad para que pueda tramitarlo.
+++ Ya me salen unas uñas artificiales que parecen de verdad. Si no fuera porque suelo roerlas hasta el nudillo en cuanto crecen medio milímetro, empezaría a experimentar con la segunda parte, que consiste en proteger las propias con metacrilato. Un método curioso. Aún soy demasiado lenta como para dedicarme profesionalmente a ello, pero voy cogiendo destreza. Nunca se sabe, oiga.
Otro de mis proyectos de manualidades anda a falta de saber cómo cortar correctamente un par de pelotas de ping pong. La solución inmediata era probar con una cuchilla, pero aún cuento una y otra vez los dedos de las manos, suspirando con alivio al ver que me siguen saliendo diez. En cuanto se me pase el susto de ayer, probaré con otra cosa.
La tabla de planchar del salón suspira por la funda de peluche. Ya va, ya va…
+++ Mi padre está tramitando la jubilación. Por fin. Por fin. Por fin
Para quien no sepa sobre su manera de disfrutar de la vida, no será una noticia relevante, pero los que le conocemos estamos pegando botes de alegría: ayer le pregunté sobre sus planes inmediatos y, tal como esperaba, la respuesta comenzó con un “Pues mucho golf…” que me arrancó una sonrisa inmediata.
También le he propuesto un proyecto a medias, del que no hablaré para no mentar la bicha, pero debió gustarle porque sus protestas pasaron del “Ni en broma” al “En los próximos dos meses no quiero ni pensarlo” en pocos minutos. Me esponjo solo de pensarlo
+++ En la calle hace un día gris y poco apetecible, como si el verano no hubiera existido nunca. Ayer salí tarde de la oficina, y la lluvia amenazó con tirarme abajo el ánimo, pero resistí como una jabata y lo celebré con unas lonchas de patanegra que daban ganas de hacer la voltereta lateral por el pasillo. Y un Martín Códax para beber. Me la pela que el Albariño no sea tinto.
Aprovecho para mencionar al señor padre de MaryJoe, y su buen hacer como pescador: nos regaló un domingo gastronómico de los de agárrate que vienen curvas. Espero sinceramente que Earendil me perdone la impertinencia de haber fregado de arriba a abajo su cocina a pesar de sus protestas, pero era un capricho antiguo al que me costó resistirme
+++ Ay, dios, qué jartá de curro me espera en cuanto publique este post
Estimados sres. Tornatore y Morricone.
Quiero agradecerles el maravilloso trabajo que han realizado en ésta película. En la línea de sus mejores trabajos anteriores, explora ciertos matices de las emociones humanas con tal sutileza que, a un pedazo de bestia sin pulir como la que suscribe, le deja la piel del alma de gallina. A cambio de semejante regalo, me ofrezco para limpiar sus casas, entretener a sus hijos, plancharles las camisas o desempeñar cualquier otra tarea que me permita respirar de vez en cuando el mismo aire que ustedes, a ver si se me pega algo.
Aprovecho la ocasión para subrayar la maestría con que han disfrazado de guión cinematográfico la crueldad descarnada en que viven inmersas miles de mujeres sobre la tierra. Ni siquiera he tenido ganas de vomitar la mayor parte del tiempo, e incluso he podido apreciar lo acertado de la ambientación. Soberbio.
Tengo que dejarles. Me queda mucho trabajo por delante hasta lograr localizar a Ksenia Rappoport para acercarme a ella y tirarme a sus pies para adorarla como se merece.
Suya:
mOlécula.