Archivos para Marzo 2009

30
Mar
09

Ejercicio práctico

Me han vuelto a ascender en el curro.

Una de las consecuencias directas del asunto es el aumento exponencial de la cantidad de gente con la que tengo que reunirme para escuchar las ñapas, las estupideces, los chanchullos o las barbaridades que han hecho y que debo pulir hasta lograr que parezcan coherentes.

Todos los incompetentes con los que me reúno diariamente tienen una burra que vender. Yo pongo cara de que la compro mientras interiormente hago oscilar suavemente la cabeza de izquierda a derecha y frunzo ligeramente los labios. A veces, hasta levanto una ceja mentalmente. En mi curro detectas cuándo has dado con alguien competente por su cara de cínica resignación o por la vehemencia con que a veces protesta, incrédulo.

Una de las habilidades más difíciles de adquirir en consultoría, y en la vida en general, es la intuición para ver lo que falta, aquello que ha sido premeditadamente omitido del discurso precisamente porque es una parte relevante.

En todos los casos, cuando se evalúa algo hay que preguntarse: ¿qué es lo que falta aquí?. Y siempre falta algo.”

Visto aquí y apuntado como ejercicio para mis próximas setecientas reuniones de este mes. Cuanto antes descubras el fallo y des con la solución correcta, antes puedes desconectar de la dosis corporativa que toque en cada momento y dedicarte a repasar mentalmente la lista de la compra.

Me han ascendido en el curro, pero cobro lo mismo.

24
Mar
09

Se acabó

Mañana llevaré a la asociación la ropa que aún queda en casa.

Gracias a todas las que habéis colaborado en convertir las nueve bolsas gigantes iniciales en solo tres para donar, y a Marta por demostrar que los agujeros negros no solo existen en el espacio, y pueden caber perfectamente en el armario de cualquiera.

Astronomías a ti, princesa… ja!

21
Mar
09

Uno y uno, varios

Para qué sirven las matemáticas? Tenemos un instinto numérico?

Cómo surgieron y por qué, los números irracionales?

De dónde sale el infinito y para qué sirve?

Os dejo un documental del programa Redes 2.0 donde explica el origen de los números y la necesidad de contar a lo largo de la historia. Una matematicada como otra cualquiera.

A mí me ha tenido entretenidísima un ratito. Frikaza que es una, oiga.

20
Mar
09

Visteme despacio

A mi alrededor, la gente equipa sus casas de arriba a abajo desde el primer día, como si pasar un minuto sin cortinas a juego con la tapicería del sofá fuese motivo de escarnio y oprobio público, les restase honor o les disminuyese la envergadura genital. A ese carro mental se subió determinada empresa europea, levantando nave tras nave repleta de muebles de consumo rápido combinables entre sí, y haciendo un pedazo de negocio a costa de nuestra querencia por jugar a las casitas tamaño XXL. Lástima que sus muebles tengan nombres suecos impronunciables, o el imaginario popular habría parido chiste tras chiste sobre ellos: la estantería Billy o la mesa Lack son ya conceptos tan cercanos como el mantel de hule.

Sin embargo, cuando pensé en mudarme de casa, una de las premisas básicas fué evitar la compra de un equipamiento-completo-para-entrar-a-vivir. Es decir: huir de IKEA.

Y lo he logrado, amigos y vecinos. Estoy amueblando mi nueva casa con trastos de reciclaje: una cama nido se ha travestido en sofá de comedor a la espera de un colchón de 90; una incomodísima mesa de ordenador ha sido despedazada y vuelta a ensamblar con forma de estanterías a medida para la terraza de la cocina, un rato feas pero tremendamente útiles; el sofá cama en el que ningún invitado ha logrado descansar a gusto desde (aproximadamente) 1940, año en que debió construirse, me mira con ojitos tiernos desde el fondo del salón, encantado con su nuevo traje de faralaes artesanos rellenos de gomaespuma. Esto marcha.

Y por qué me cuenta esta tía todo esto? Pues en primer lugar, porque este es mi blog, y lo utilizo de diario ombliguista cuando quiero; en segundo lugar, y con mucha más enjundia, porque a continuación voy a enlazar algunos de los recursos web que me están proporcionando material para cortar y lijar dia tras día, a riesgo de desarrollar alergia al serrín por sobredosis.

Con ustedes Basurillas, una web repleta de consejos útiles (Nur, a qué te recuerda ésto?) o al menos tan curiosos como éste. También son recomendables NoLoTiro, o la red Freegan MadridRecicla en la que encontré gente conocida :-) Gracias a esta última red, mi somier ha sido adoptado en 24 horas por un individuo que ya no duerme en el suelo. Su espalda, su bolsillo y mi trastero quedaron agradecidísimos.

+++ Por cierto, majas: sigo teniendo tres bolsas de ropa en el despacho esperando a que os paséis a revisarla. Hay nuevas aportaciones de camisetas y minifaldas. El miércoles se acaba el chollo y lo largo todo a la asociación, que tengo que barrer. También regalo un dálmata y un conejo albino, con collar, correas, jaula y saco de heno: si cuela, cuela.

+++ Aún espero candidatos para vestir las paredes con un gran mural. Jairencita, no te animas?

03
Mar
09

Mi casa tiene frío

+++ Tras quitar kilos y kilos de mugre de mi nueva casa, noto que las paredes se sienten desnudas y tiritan de frio: la porquería abriga, y la echan de menos. El horno ha ganado varios cm. cúbicos de capacidad, a cambio de unas severas agujetas en los antebrazos del minero aficionado que pasó la tarde de ayer horadando sus paredes: si nos llega a pillar algún geólogo, nos hubiera parado la operación hasta verificar si algún estrato de grasa sólida pudiera tener interés científico por antiguedad o por contenido.

Siempre me ha llamado la atención la tolerancia humana hacia la porquería que les rodea. Personalmente, no me molesta limpiar (la paliza de ayer es jugar en otra liga muy superior) porque disfruto de vivir en un entorno limpio, aunque obviamente preferiría dar un paseo a caballo o tomar el sol en cualquier playa con un mojito en la mano, antes que empuñar un trapo para quitar el polvo. Hasta ahí, de acuerdo. Sin embargo, cuando el polvo o la suciedad superan un determinado límite, empiezo a sentirme incómoda.

Detesto estar incómoda en mi casa.

Ayer, mientras frotaba, aproveché para reflexionar sobre el porqué de dicha incomodidad, y concluí que no deja de ser otro resabio de niña pija. He vivido en una okupa donde la limpieza era cuestión de fuerza de voluntad y mucha manga ancha. También viví en la llamada Maison du bonheur, dos apartamentos enormes en tal estado de destrozo que fueron demolidos apenas unos meses después de nuestra marcha, en los cuales Javi y yo logramos crear un ambiente acogedor, divertido… y con la pulcritud justita. Entonces, por qué este rechazo a la menor aparición de grasa, mugre o suciedad ahora que vivo en una bombonera con todas las comodidades?

Pues porque puedo. Simple y llanamente.

Tanto en la okupa como en la Maison du bonheur, viví cómodamente al límite de las posibilidades de higiene y orden que esos lugares permitían. Si había que arrancar la moqueta a fuerza de martillo y escoplo para dejar el cemento desnudo, solo era cuestión de mantener el cemento limpio. Si el único lugar para ducharse era una manguera en el tejado, bastaba con apretar los dientes, ducharse en las horas de más sol y dar un manguerazo al suelo añadiendo un chorro generoso de lejía. Los lugares comunes de un lugar donde convive una docena de personas nunca estarán impecables, pero eso no exime de barrer el suelo cada día y fregar después.

No tolero la porquería gratuíta, la que no se limpia porque uno no quiere, no porque no pueda.

Tras dedicar ayer seis horas seguidas de trabajo, cinco litros de productos de limpieza variados y un ejército de estropajos, declaro colonizados la cocina y los dos baños de mi nueva casa. Si venís antes de que termine la tarea, siempre podremos tomar unas cervezas sentados en la bañera o con los pies metidos en el horno.

Porque aprovecho para aclarar que, como siempre, mi casa es la vuestra.

+++ Al hilo del asunto, aclaro que ya disponemos de espacio para montar el taller gratuíto de iniciación al Bondage, hacer tantos Frikiñecos como quieran vuestros sobrinos o improvisar un curso de cocina con exhaustiva cata final.

Por otro lado, cualquiera que tenga ganas de empuñar una sierra de calar, una máquina de coser o una lijadora, tiene en mi salón la oportunidad de ser tan creativo como quiera, ya que dispongo de muebles viejos que piden a gritos una reinvención. Esta casa se alquiló con la premisa de que las manualidades, el bricolaje y cualquier otra forma de triscar con materiales diversos a ver qué sale, no solo es bienvenida sino deseada.

+++ En breve, mercadillo de ropa de segunda mano en el despacho, para chicas con tallas 38 y 40. Os tendré informadas.

+++ Tengo paredes de sobra y un arsenal de tizas de colores, alguien se anima a dibujar un mural?