20
Mar
09

Visteme despacio

A mi alrededor, la gente equipa sus casas de arriba a abajo desde el primer día, como si pasar un minuto sin cortinas a juego con la tapicería del sofá fuese motivo de escarnio y oprobio público, les restase honor o les disminuyese la envergadura genital. A ese carro mental se subió determinada empresa europea, levantando nave tras nave repleta de muebles de consumo rápido combinables entre sí, y haciendo un pedazo de negocio a costa de nuestra querencia por jugar a las casitas tamaño XXL. Lástima que sus muebles tengan nombres suecos impronunciables, o el imaginario popular habría parido chiste tras chiste sobre ellos: la estantería Billy o la mesa Lack son ya conceptos tan cercanos como el mantel de hule.

Sin embargo, cuando pensé en mudarme de casa, una de las premisas básicas fué evitar la compra de un equipamiento-completo-para-entrar-a-vivir. Es decir: huir de IKEA.

Y lo he logrado, amigos y vecinos. Estoy amueblando mi nueva casa con trastos de reciclaje: una cama nido se ha travestido en sofá de comedor a la espera de un colchón de 90; una incomodísima mesa de ordenador ha sido despedazada y vuelta a ensamblar con forma de estanterías a medida para la terraza de la cocina, un rato feas pero tremendamente útiles; el sofá cama en el que ningún invitado ha logrado descansar a gusto desde (aproximadamente) 1940, año en que debió construirse, me mira con ojitos tiernos desde el fondo del salón, encantado con su nuevo traje de faralaes artesanos rellenos de gomaespuma. Esto marcha.

Y por qué me cuenta esta tía todo esto? Pues en primer lugar, porque este es mi blog, y lo utilizo de diario ombliguista cuando quiero; en segundo lugar, y con mucha más enjundia, porque a continuación voy a enlazar algunos de los recursos web que me están proporcionando material para cortar y lijar dia tras día, a riesgo de desarrollar alergia al serrín por sobredosis.

Con ustedes Basurillas, una web repleta de consejos útiles (Nur, a qué te recuerda ésto?) o al menos tan curiosos como éste. También son recomendables NoLoTiro, o la red Freegan MadridRecicla en la que encontré gente conocida :-) Gracias a esta última red, mi somier ha sido adoptado en 24 horas por un individuo que ya no duerme en el suelo. Su espalda, su bolsillo y mi trastero quedaron agradecidísimos.

+++ Por cierto, majas: sigo teniendo tres bolsas de ropa en el despacho esperando a que os paséis a revisarla. Hay nuevas aportaciones de camisetas y minifaldas. El miércoles se acaba el chollo y lo largo todo a la asociación, que tengo que barrer. También regalo un dálmata y un conejo albino, con collar, correas, jaula y saco de heno: si cuela, cuela.

+++ Aún espero candidatos para vestir las paredes con un gran mural. Jairencita, no te animas?


4 Respuestas a “Visteme despacio”


  1. Marzo 20, 2009 a las 8:13 pm

    Pues yo tengo una espada en el coche y tres euros en el bolsillo. ¿Abdas este finde en Madrid para que te lo pueda acercar? ¿El lunes? ¿El miércoles? ¿El martes de 4 a 5?

  2. Marzo 21, 2009 a las 1:30 pm

    ¿Más enlaces de bricolage? Holy shit.

  3. Marzo 26, 2009 a las 7:18 am

    Hola!!! Te he conocido a traves de un comentario que dejaste en basurillas.org. Me ha gustado mucho tu blog, asi que lo visatare amenudo. Ya veo que tambien te gusta el reciclaje, asi que te agradeceria muchisimo que me comentes cualquier idea que se te ocurra.
    Un saludo.

  4. Abril 9, 2009 a las 12:06 am

    Hay un koan que me encanta sobre la decoración:

    Ryokan, el maestro Zen, llevaba una vida sencilla en su pequeño refugio montañés. Una tarde, un ladrón entró en su refugio y no encontró absolutamente nada de valor.

    Ryokan volvió y lo sorprendió. “Has caminado mucho para visitarme”, le dijo al ladrón, “y no deberias irte con las manos vacias. Por favor toma mis ropas como regalo.”

    El ladron estaba perplejo. Tomó las ropas y se marcho de alli.

    Ryokan se sentó desnudo a contemplar la Luna. “Podre amigo”, musitó, “ojalá pudiera haberle dado esta preciosa Luna.”


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