Archivos para Julio 2009

27
Jul
09

Sed

Cuando algo me apetece lo suficiente, la idea que me invade la cabeza es sed. Me quiero beber la vida, las experiencias, las situaciones.

Me gusta beber agua no muy fría a tragos largos, que me llenen la garganta. También prefiero vivir situaciones intensas que me llenen los sentidos y, a fuerza de experimentar una, y otra, y otra más, noto cómo tiendo a rebajar ligeramente su intensidad, como si quitase hielos al vaso en que las bebo, para poder saborearlas mejor aunque la sensación de frescura disminuya inicialmente.

Si el agua no está tan fría, puedo beber más. Y mejor. Con la vida me pasa igual.

Lo curioso de saciar la sed es que es un hecho engañoso: tú crees que bebiendo se calma, pero a veces es mentira y lo que logras bebiendo es tener más ansia. Creo que está relacionado con baremos, parámetros, límites que se desplazan y capacidad de asombro que se acorcha: tan pronto me da por explorar a zancadas en una misma dirección, logrando un grado de especialización considerable, como vuelvo la vista y me encandilo con cualquier tontería de las que te encuentras tiradas en la acera, y vuelta a empezar desde cero, otra vez a mirar desde abajo la escalera. Una parte de mi siempre tendrá coletas.

Qué corta es la vida, joder. Pero qué ancha.

Debe ser una cuestión de sensibilidad. Si tocas un buen rato el mismo punto de tu piel, terminas por hartarte y perder el tacto, el interés y el objetivo, pero si vas cambiando, si varías los estímulos de una zona a otra, de un concepto a otro distinto, de una disciplina a otra diferente, descubres que el abanico de sensaciones que obtienes es difícilmente conmensurable. A veces, el pánico a perder la posibilidad de disfrutar de tantas opciones como se te ofrecen nada más doblar cualquier esquina te atrapa por los tobillos y te embrolla los planes a corto plazo: lo mejor es no hacer ni caso y seguir dando pasitos. Paso a paso, se cubre cualquier ruta, por ardua que sea.

Pero hay que beber. Nunca os deshidratéis en el camino.

Bebed, maravillas, con o sin coma en medio: a la persona que haya pensado este vídeo, lo quiero engullir de un sorbo largo.

Qué gusto de vida, coño!!

06
Jul
09

De luz y calor

Llevo ya unos días en los que cada vez me cuesta más sentarme ante el teclado y empezar a parir frases como churros. Tal vez sea porque en la calle ya ni siquiera hace fresco, el frío se ha acabado y se ha llevado con él ese ánimo oscuro e intimista que me había salido sin previo aviso, como un sarpullido. En el momento exacto en que empecé a vivir bañada en calor, me quedé instantáneamente sin miserias que contar.

De forma que ya puedo empezar a dar gracias al calor que me espabila los huesos y me da energías suficientes como para tirar del más ingrato batallón de problemas que me pongan por delante: todas mis células gritan al unísono cada mañana los buenos días al sol, mientras el capullo de mi vecino aporrea su techo con el palo de la escoba despotricando como un energúmeno por el coro cantor de Viena que formamos todas mis mOléculas y yo pegando gritos y encantadas de la vida. Qué poca urbanidad, si, pero qué incivismo más alegre. Esta mañana he vuelto a dar el espectáculo en mitad de un atasco, cantando sola y pegando botes en el asiento mientras me mordía las ganas de salir del coche y bailar a mi rollo en mitad de la M30. Es maravilloso salir a la calle y bañarte en luz.

dscf2609

Porque en cuanto llega el verano, con su calor aplastante y sus noches eternas, en cuanto el sol nos regala un par de grados para lucir en las orejas con el pelo recogido, en cuanto el sol adelanta su rutina y me espera cada mañana al otro lado de la ventana, derramando chorros de luz sobre los edificios y haciéndolos brillar, mi sonrisa se vuelve contagiosa, se ensancha, florece, me vuelvo dócil y exuberante, todo me parece estupendo. El tedioso transcurrir de los minutos de invierno se transforma en una apasionante aventura repleta de sorpresas deliciosas, las hadas cobran vida y me echan en las pecas purpurina de mentira, los duendes se estiran y se desperezan preparándose para esconder una travesura debajo del minuto más insospechado. En verano, se puede saltar de puntillas de un minuto a otro haciendo piruetas en el último segundo.

Se acabó el otoño triste y el estático invierno, la primavera ha servido de entrenamiento improvisado para un verano denso y rotundo en el que podemos desfasarnos, desmelenarnos, desubicarnos, despelotarnos, descentrarnos, descolocarnos, desdecirnos, despistarnos, desinhibirnos e intentar, en suma, ser muchísimo más felices de lo que hemos sido hasta ahora. Total, no tenemos absolutamente nada que perder.

Invito a energía positiva, como el polo de las pilas que tiene un mas. Recargo, restauro, rezumo, reparo, recompenso, regalo vida y sonrisas.

Barra libre de pura vida, y a los agobios, ración de espita :-)

05
Jul
09

Barcelona y mas

Si mi vida la viviera otra, le tendría una envidia venenosa.

Vengo de pasar apenas tres días en la mejor de las compañías, y no solo eso, sino que he tenido la oportunidad de confabular para dar sorpresas a dos personas a las que quiero y beberme en primera línea su alegría. Me he dejado cuidar con el mejor de los resultados, además: qué gusto de vida, coño.

Gracias por darme la oportunidad de pasar de nuevo unos días estupendos, de compartir cariño, favores, ternura. Noto las pilas cargadísimas, la sonrisa fresca y la mente limpia, todo un lujo logrado en bien poco tiempo.

Detesto que algunos viváis tan lejos y ya os echo de menos a mares.

Os quiero y os necesito mucho, estupendos.